El interés por el cuidado del medio ambiente ha sido durante mucho tiempo una preocupación que sólo parecía pertenecer a un limitado grupo

de seres humanos sensibles. Sin embargo, la mayor parte del mundo empresario, los medios de comunicación y la gente común prestaban escasa

atención al problema ambiental. Gran parte de la humanidad se ha portado como un niño mal criado al creer que todos los recursos de nuestro planeta

estaban a disposición. Si alguien daba el alerta simplemente era ignorado, la preservación del ambiente no formaba parte de la agenda de las prioridades. 

Se consideraba que los recursos del planeta eran interminables. 

 

En los últimos años el mundo nos está pasando la cuenta por nuestros descuidos y es evidente que esta conducta irresponsable nos está llevando a un

callejón sin salida. También, es cierto que al vivir en la era de la comunicación fue más difícil acallar las voces de alarma y en la actualidad la sociedad

se está viendo obligada a comenzar a dar respuestas concretas a estos desafíos. 

 

En los países del primer mundo, por ejemplo, se considera la idea de reducir el consumo. Ganar esta batalla parece improbable dado que el consumo

es la base fundamental de la economía actual, prácticamente todo el sistema económico e inclusive el sentido de la vida de gran cantidad de personas

está basado en la novedad. Con todo, esta iniciativa es muy valiosa y un ambicioso proyecto a largo plazo, no obstante, se necesita un cambio de valores

muy profundo para poder alcanzar logros significativos sólo con la reducción voluntaria de lo que consumimos. 

 

Nunca en la historia de la humanidad se desecharon tan rápidamente los objetos acusados de ser inútiles como en la industria informática. Sin embargo,

los equipos que algunos descartan constituyen para otros la posibilidad de acortar la llamada “brecha digital“. La categoría más alta, tanto desde el punto

de vista ambiental como económico, es la reutilización, la prolongación de la vida de los componentes. Esta actividad genera fuentes de trabajo y permite,

en el caso del negocio informático, proveer de repuestos para la reparación y mantenimiento de la base instalada. La reutilización comienza a ser llamada 

¨reciclaje de segunda generación¨.

 

Para obtener una ecuación económica positiva se requiere de un remarketing muy aceitado. En Compucanjes.com lo logramos ofreciendo a nuestros

clientes una opción segura y garantizada por más de 12 años de experiencia. 

 

Sumado a esto, en Rezagos.com nos ocupamos del equipamiento que, por ser obsoleto o por su estado, no puede ser reciclado y obtenemos formas

sustentables de tratar los materiales para reincorporarlos en el ciclo de producción. Convertir los residuos en materia prima es el mayor desafío del reciclaje.

Además, esta actividad produce nuevas fuentes de trabajo y reduce el volumen de desechos, beneficiando al medio ambiente. De esta manera, se evita

dejar una pesada herencia a las generaciones venideras. En Rezagos.com alentamos las actividades que se orientan en esta dirección, con el objetivo de

lograr un mundo más limpio y seguro. Entendemos que estamos ante un nuevo paradigma y trabajamos sin pausa para lograrlo. 

 

La combinación de ambas actividades nos convierte en la opción más beneficiosa para encarar el ingente problema de los rezagos de aparatos eléctricos y

electrónicos. Además, de esta forma, las empresas pueden evitar los costos innecesarios de almacenamiento, lo cual les permite en numerosos casos un

recupero económico. Asimismo, les otorga la tranquilidad de saber que el equipamiento desechado es tratado con la mayor responsabilidad social y

ambiental.

 

Complementariamente, somos la mejor alternativa para quienes deben mantener su base instalada de equipamiento informático en perfectas condiciones.